10-05-2012
Hoy y mañana ATE y AMPROS hacen huelga, con servicios similares a un fin de semana. Rechazaron otra propuesta.
En otro intento por zanjar el conflicto con los gremios ATE y AMPROS el Gobierno provincial presentó un nuevo plan de incremento salarial que fue rechazado por ambos sindicatos cuando fue comunicado.
En la audiencia convocada en la Subsecretaría de Trabajo para determinar los servicios que prestarán durante el paro por 48 horas que empieza hoy, la “nueva” oferta se trataba del 14% sobre los sueldos básicos, pero según el grupo de empleados debía liquidarse de diferentes maneras: en el caso de un médico, el 14% ; en el caso de los administrativos, el 16,5% y así sucesivamente para cada régimen laboral con el objetivo de que los 11.000 miembros del sistema recibieran el aumento real del 24%, teniendo en cuenta el 10% pagado desde enero pasado como adelanto de la paritaria 2012.
Los gremios entendieron que la idea presentada era una “vergüenza” y mostraba claramente que el Ejecutivo no quiere solucionar el conflicto.
“Es increíble lo que propusieron, un 14% sobre el básico de diciembre y el congelamiento de la antigüedad y el riesgo psicofísico porque dejarían de ser calculados con relación al básico para convertirse en un monto fijo. Esto es una vergüenza y creo que apuntan a privatizar la salud pública porque de lo contrario no se entiende lo que están haciendo”, dijo amargamente la titular de ATE, Raquel Blas.
Con esto sobre la mesa, tanto ATE como AMPROS rechazaron la oferta porque “no es superadora”, según el mandato de la asamblea de delegados realizada a principios de abril.
Pablo Pérez Diez, miembro paritario por el Ministerio de Salud, explicó que “la oferta respondió a lo pedido por los gremios de hacer el ofrecimiento sobre el básico y no sobre el bruto como planteamos en la última paritaria y se sacó de la discusión el tema del psicofísico, pero de ninguna manera se planteó el congelamiento de la antigüedad o el riesgo psicofísico”.
Queda claro que el Gobierno no tiene intenciones de moverse del 24% en total para no complicar el resto de las paritarias estatales abiertas, con lo cual, aunque no les simpatiza la idea, el aumento por decreto toma cuerpo.
De todos modos, el Gobierno con los gremios pudieron acercar posiciones respecto de cómo atender durante hoy y mañana, esto es con la presencia de todos los jefes de servicios, la apertura de los centros de salud a cargo de sus directores y la garantía para las guardias como un día domingo.
Esas condiciones de servicio para los días de huelga serían extensivas al próximo paro, ya comunicado oficialmente para el miércoles y jueves de la semana entrante. Agregarán movilizaciones y escraches a funcionarios, junto con otros gremios estatales como judiciales y de la Administración Central.
Anoche, el ministro Félix González dijo que a médicos y enfermeros que hagan paro se les descontarán entre $327 y $1.900 y admitió que se está “lejos” del ajuste salarial que exigen los gremios.
