La decisión del gobierno de Javier Milei de retirar a la Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sufrió un revés diplomático durante la 79° Asamblea Mundial de la Salud realizada en Ginebra.

Según denunció la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA), la intención oficial de lograr una aceptación formal de la salida del país del organismo internacional no prosperó y el documento final se limitó a “tomar conocimiento” de la decisión argentina.
Desde la organización sindical señalaron que el tema fue debatido durante dos jornadas y generó fuertes cuestionamientos entre los países miembros. El jueves 21 de mayo, el plenario incluyó en su orden del día el tratamiento del pedido de salida de Argentina de la OMS, impulsado por Israel. A partir de allí se abrió una extensa discusión que concluyó recién el viernes por la tarde.
Durante el debate se enfrentaron dos posiciones. Por un lado, una coalición encabezada por Noruega y respaldada por China y varios países africanos planteó que la salud constituye un desafío global y cuestionó la decisión argentina de abandonar el organismo. Además, reclamó el pago de las cuotas adeudadas. En la vereda opuesta, Paraguay promovió una moción para aceptar formalmente la salida del país.
Finalmente, la postura favorable a una aceptación explícita no prosperó. “La palabra aceptación salió del texto y fue reemplazada por ‘toma de conocimiento’, destacó FESPROSA en un comunicado difundido tras la asamblea.
La federación sostuvo que durante las deliberaciones quedó en evidencia el malestar de numerosos países frente a la decisión argentina. “Hubo mucho debate y mucho fastidio frente a la decisión de un país de abandonar la solidaridad internacional, de abandonar el cuidarnos entre todos y todas. Eso quedó claramente de manifiesto en el documento final”, afirmaron.
Para la entidad que nuclea a profesionales de la salud de todo el país, la participación de representantes sindicales en Ginebra contribuyó a instalar una mirada crítica sobre la medida del Gobierno nacional. “Podemos decir que haber llevado la voz de los trabajadores de la salud, en la carta que entregamos al director general de la OMS, Tedros Ghebreyesus, tuvo su efecto: muchos países acompañaron la posición de que la OMS no debía aceptar la salida de Argentina”, remarcaron.
La organización también cuestionó el alineamiento internacional de la administración de Milei y advirtió sobre las consecuencias de abandonar los espacios de cooperación sanitaria. “Cuando las definiciones se toman de manera unilateral, con un claro seguidismo a la posición norteamericana, la diplomacia mundial reacciona”, señalaron.
Desde una perspectiva vinculada a la defensa de la salud pública, FESPROSA agregó que “los que cuidamos y defendemos la salud sabemos que las enfermedades no conocen fronteras y viajan por el mundo libremente”, y definió su participación en la asamblea como parte de “la lucha contra una gestión de gobierno que atenta contra la salud pública y sus trabajadores y trabajadoras”.
La controversia se produce en un contexto de fuertes tensiones entre el Gobierno nacional y distintos sectores sanitarios. Especialistas y organizaciones profesionales vienen advirtiendo que una eventual desvinculación de la OMS podría afectar la cooperación técnica internacional, el acceso a programas de vigilancia epidemiológica, la coordinación frente a emergencias sanitarias y la participación argentina en redes globales de investigación y prevención de enfermedades.
Aunque la decisión del Ejecutivo de abandonar la OMS sigue vigente, el resultado de la asamblea dejó en evidencia que la comunidad internacional evitó otorgarle un respaldo político explícito a la medida impulsada por la Casa Rosada.
Fuente: Enfoque Sindical
