Cuatro estampas de la libertad sindical en Argentina

La libertad sindical es un bien escaso en estos tiempos que corren en nuestro país. Basta echar un vistazo con lo que ocurre en el ámbito de los profesionales y trabajadores de la salud para dejar constancia de esta realidad que cercena derechos fundamentales.

Buenos Aires, octubre de 2010

Piso trece del Ministerio de Trabajo de la Nación. El funcionario mira el expediente de personería gremial de FESPROSA. Falta solo la firma del Ministro.

Piensa un poco, hojea la carpeta y dice:

- Está todo Ok, pero no te la vamos a dar, andá a pelearla a la Justicia.

El funcionario admite «presiones externas» pero no da precisiones.

La Plata, marzo de 2011

En medio de la paritaria los funcionarios admiten que ordenaron confeccionar listas de descuento por días de paro solo a los afiliados de la CICOP.

Creyeron que así podían amedrentar al gremio y separar afiliados y no afiliados entre quienes estaban cumpliendo el paro. Amenazaron a CICOP con multas y el quite de la personería gremial.

La soberbia los había llevado a apagar el fuego con nafta. Después de los aprietes las asambleas fueron masivas y los paros más contundentes.

Tucumán, abril de 2011

Sede de ATSA Tucumán. 30 trabajadores se hacen presentes con una dirigente de SITAS y un funcionario de la defensoría del pueblo. Entran al gremio para obligar a ATSA a que acepte sus bajas. La mayoría de los trabajadores nunca había firmado la ficha y la batalla para terminar con un descuento sindical compulsivo no había dado frutos con acciones individuales.

Con la acción conjunta de SITAS y la Defensoría, los trabajadores de la salud tucumanos parecen hacer dado un gran primer paso. AME y SUMAR, dos gremios “médicos” que firmaron acuerdos a espaldas de las asambleas, cerraron sus puertas y no atienden para evitar recibir los telegramas de desafiliación.

Mendoza, abril de 2011

Llega una nota a AMPROS informando que el gobierno, juez y parte del conflicto de salud, impone una nueva multa millonaria. AMPROS acumula ya siete millones de pesos de multa, diez veces su patrimonio.

La primera por demorar 12 horas en acatar una conciliación obligatoria.

La segunda por hacer medidas de fuerza. La tercera por hacer medidas de fuerza sin permiso del comité de garantías.

Son apenas cuatro estampas. Podemos sumar más. El Posadas de Haedo donde Manzur y Tomada impiden participar de los organismos creados en paritarias al gremio mayoritario y con personería, la CICOP.

Hay ejemplos en cada provincia, en cada municipio.

Afiliaciones compulsivas a los gremios amigos del poder, obstáculos de todo tipo para reconocer a las nuevas organizaciones sindicales, aprietes a los trabajadores y a los gremios que no se someten llegando como en el caso de Santa Cruz o la Unión Ferroviaria a la violencia física tercerizada.

La sensación que crece es que el gobierno ha perdido toda dimensión de los derechos sindicales que viola para sostener su pacto con el sindicalismo empresarial. A los amigos todo, a los que no se someten, ni justicia.

FESPROSA y cada uno de sus gremios ya han tomado la opción: batallar en la calle, en los hospitales y centros de salud, en la justicia y en los organismos internacionales para defender el derecho de los profesionales y trabajadores de salud a organizarse democráticamente.

Estamos convencidos de que más temprano que tarde la libertad sindical será una realidad en la Argentina.

* Secretario de Salud Laboral de la CTA. Presidente de la Federación de Asociaciones Sindicales de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FeSProSa)

Related posts