La tragedia de Once, la investigación universitaria y los cambios epidemiológicos

A un año de la tragedia de Once el repaso de la nueva epidemiología argentina sigue mostrando un aumento sostenido de muertes violentas, la mayoría de ellas por accidentes viales. Es causa principal de mortalidad en franjas juveniles de la población

 

Este dato es la consecuencia directa del aumento explosivo del parque automotor. La desaparición del ferrocarril, más barato y seguro,c onvierte a nuestras rutas sobrecargadas y mal mantenidas en trampas mortales.

Los residuos del viejo transporte ferroviario urbano convertidos en unidad de negocios completan el cuadro del cual la tragedia de Once es apenas un emergente.

Esta explosividad no puede pensarse al margen del boom del monocultivo sojero.

En la nueva epidemiología el endosulfan y el glifosato no sólo han hecho desaparecer las luciérnagas. La tasa de abortos espontáneos en los pueblos fumigados se multiplican geométricamente.

¿Alguién escuchó a la Iglesia hablar en defensa de la vida por nacer en estos pueblos? Y ni hablemos de la tasa de malformaciones y tumores.

La otra pata del modelo extractivista, la megaminería, ha intervenido silenciosamente para que la academia sea benévola con las consecuencias sanitarias y ambientales de sus prácticas. La mina Bajo la Lumbrera reparte dinero para la investigación en todas las Universidades nacionales.

En el conurbano las nuevas unidades académicas re progres reciben con alegría los fondos megamineros: Lanús, Quilmes, General Sarmiento, Matanza son una muestra más del doble discurso de la academia que simpatiza con el oficialismo.

Sólo una Universidad Nacional se ha negado a recibir esos fondos. Río Cuarto. Y no por casualidad en ella se encuentra trabajando uno de los principales grupos que estudia el impacto genético y ambiental de los agrotóxicos.

Visto en perspectiva el conflicto del campo fue una lucha por los dólares de la renta agraria con interés cero en su impacto social, sanitario y ambiental por parte de los actores del mismo, los ruralistas y el gobierno.

El modelo extractivista, la urbanización caótica y el clientelismo asistencialista que le da sostén político son tres caras de la misma figura.

De eso hablaremos en las Jornadas del 5 y 6 de abril,”Salud y Modelo Productivo”en un intento de poner en debate en el año electoral los temas acuciantes que hacen directamente a la salud y al medio ambiente e la Argentina.

* Secretario de Salud Laboral de la CTA. Presidente de la Federación de Asociaciones Sindicales de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FeSProSa)

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