Las situaciones de crisis, como en la que nos encontramos actualmente, son eventos disruptivos e inéditos que generan cambios emocionales y subjetivos, ya que nos comprometen en nuestra función de agentes sanitarios. Los trabajadores de la salud también nos encontramos en riesgo, física y subjetivamente. La articulación y la confianza con los equipos de trabajo es fundamental para resolver este impacto, y de ello dependerán las respuestas que podamos dar a la comunidad.

